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lunes, 26 de abril de 2010

Crecimiento de compras de Computadoras en Chimbote.

A pesar de la situación real en lo económico en que se encuentra Chimbote y sus distritos alrededores como Coishco y Nuevo Chimbote, y con los vaivenes que ocasiona la presente elecciones presidenciales, las familias chimboteras no han dejado de comprar computadoras, específicamente PC Desktop y PC Portátiles (Laptop o Notebook, Netbook) y sin dejar de referirnos también a las MYPES que poco a poco están involucrando a las TIC´s en sus procesos empresariales.


La empresa consultora internacional - IDC, en su "IDC Latin America Predictions 2011" revela que el mercado TI latinoamericano en el presente año crecerá en 6.3%, en ello se ve involucrado nuestro Perú y por lo tanto nuestra Región y Chimbote.


Como peruano optimista, nuestro Perú apunta a ser un centro emergente de Tecnología de Información (TI) en un horizonte cercano si las condiciones se siguen dando en lo economico en nuestro país; y para ello no debemos olvidarnos que no sólo es comprar computadoras (hardware) también necesitamos que la Ciencia y Tecnología se avive cada día más en nuestro país; pero hay varias cosas que se debe reorientar y uno de ellos es el campo educativo, en este punto quisiera resaltar la entrevista que le hiciera en el año 2008 Andrés Oppenheimer a Bill Gates, le pregunta ¿Qué deberían hacer los países latinoamericanos para competir de igual a igual con China e India, y para estimular la Investigación y el Desarrollo Tecnológico?, Gates respondió “que lo primero sería mejorar la educación secundaria de la región y lo segundo, mejorar las universidades”.

jueves, 15 de abril de 2010

El Santo Pagano. 7mo espisodio: Luis Alonso y "Los espermatozoides"



"Carmen, sabes, no puedo más, mi corazón y todo mi cuerpo me empujan a buscarte. Siento que te necesito."
Luis Alonso jamás emitía mentira alguna al momento de atacar. De Los espermatozoides era el único que revelaba su sinceridad engañosa para envolver a las incautas en su flamígera telaraña.

Parecía que Luis Alonso jugaba a las escondidas con la pequeña Carmen. A donde iba ella, él la correteaba como perro meloso para darle una explicación sobre el insospechado beso que tuvieron en Tingo María. Ella, impensadamente trataba de ser corrosiva con el buitre, mientras que a su enamorado (Carlos Arturo) le seguía mostrando el peor rostro de su gélida indiferencia. Sin embargo a Carloncho le llegaba a la punta de su diáfano falo dicha indiferencia, pues ya había encontrado una Fernanda con quien entretenerse.
El corazón de la mocosa había entrado en una burbuja de anarquía, incapaz de conocer el rumbo que tomaba la dirección de sus emociones. La incertidumbre era su derrotero que la había amarrado de pies a cabeza contra él. Tantas vorágines dieron sus pensamientos que inusitadamente llegó a sentir asco y repulsión de ella misma.

Lucho Poncho era un pendejo en todo el sentido alegórico de la palabra. Portaba un lujurioso cuerpo para toda hembra pervertida que pasaba por su lado. De veintidós años; hijo de un bohemio y adinerado patrón de lancha y huérfano de madre; testaferro involuntario; presidiario de San Juan de Lurigancho, y conocido entre sus amigos como el terribilísimo de los espermatozoides. Un consumidor compulsivo de los estrógenos de las más bellas damiselas. Ciertamente, sus ciclópeos brazos habían más que bordeado la silueta de Maju (la mejor amiga de Fernanda). Había más que sólo asomado su ingente lengua por la garganta de la misma Fernanda. Y si hubiesen más femeniles protagonistas en este singular relato, tal vez el cuerpo de Luis Alonso hubiese más que sólo apachurrado sus provocativos cuerpos. Y ahora atinaba a la mimosa de Carmen a quien perseguía como gato en ratonera. Quería hacerle de todo, liberar su minotauro y destrozarla literalmente.

Los espermatozoides, se denominan así ellos mismos porque, siendo amigos, corren detrás de una sola fémina atractiva que recién conocen como si ésta fuese un óvulo. Es una carrera de incontrolable salivación arrecha donde todo vale (rajes, maletas, falacias, etcétera). Unos son rebotados por el cruel rechazo anticonceptivo, otros al menos consiguen sobarse contra la placenta y algunos más afortunados ingresan calientes al malgastado paraíso. Todos hacía un solo un hueco, juntos que revueltos, revueltos que juntos.
Julián Rey, Mirco Torres, José José y Luis Alonso son los miembros de este cardumen de suma cero. Este tetraedro salivaba tanto al escuchar las campanadas mujeriles de alguna cadera al caminar que el mismo Iván Pavlov hubiese hecho un estudio más acertado con este nuevo género de animales freudianos.

José José era amigo del tranquilazo (ya no tan tranquilizado) enamorado de Carmen de quien siempre hablaba bien. Cuando se enteró del besuqueo en el congreso de Tingo María entre Luis Alonso y Carmencilla se mordió la lengua con tanta pena que a partir de entonces empezó a encarar con discreción esa conquista desordenada al terribilísimo de los espermatozoides.
- Ese mongolón de Carlos Arturo, más idiota es. Por sonso, los voy a hacer bien cachudo.
-Puta, no seas pendejo. Carlos Arturo es buena gente. Siempre me ayuda con las tareas. Nos seas atorrante. Como le vas a hacer eso a ese tío, ese “on” es pata, es chévere. No le hagas eso.
-Escucha José José-intervenía grotesco Luis Alonso, luego de tantos ruidos e improperios-, en realidad no soy malo, sólo satisfago las necesidades de las flacas.
-Pero si tú la buscas para que satisfagas tu morbo, ella no te busca a ti-José José.
-Que, acaso quieres que espere a que las flacas vengan a mí por cuenta propia, mientras yo me mosqueo. Tengo que hacerle marketing a la cosa, sino cómo. Tengo que convencer a los consumidores potenciales, es decir a ellas. Joderlas hasta que caigan. Y si no quieren, no quieren pues. Yo sólo les ayudo a descubrir parte de sus sucios impulsos. Si ellas caen, es porque en su reprimido inconsciente piden a gritos y quieren caer realmente. El problema no es mío, sino de los sonsos que las tienen por enamoradas. Por eso me llega, el resto son cojudeces

Estas y otro tipo de barbaries, síndrome de su involución sentimental, eran parte de un debate de interminable arribismo cachero.

El terribilísimo de los espermatozoides la buscaba, la encontraba y la perdía de vista. El accionar escurridizo de Carmen barajaba el juego de Lucho Poncho haciéndolo cada vez más dificultoso. Parecía haberse convertido en el mismo Ulises, perdido en un mediterráneo universitario donde de tiempo en tiempo podía, al fin, observar a su hermoso objetivo; hasta que luego, por una jugada sucia de los dioses helenos o los propios secundadores de Carmen, era devuelto a la vastedad de las olas humanas que se interponían en su camino.

-Por las barbas merdosas de Odín y el martillo asesino de Thor. Esta pendejada ya me está poniendo como huevo frito.
-Ya vez tío, esa ona ya no quiere, fue un desliz nada más, déjala con Carlos Arturo. Ya fue-replicaba José José.
-Ese baboso de Carlos Arturo es tu marido, ¿no? Que te haga un hijo pues.
En ese instante cruzaba Carmen con un singular movimiento de caderas, con todos los aires de una hija de la burguesía, pituca ella. Ella sólo cruzaba y él también en tanto discutía con José José. Era el cruce del desenlace que tanto buscó Lucho Poncho. Estuvieron frente a frente en un pasadizo angosto. Imposible para Carmen librarse del mal, estaba en un novelesco callejón sin salida.
-Carmen, sabes, no puedo más, mi corazón y todo mi cuerpo me empujan a buscarte. Siento que te necesito.
Luis Alonso jamás emitía mentira alguna al momento de atacar. De los espermatozoides era el único que revelaba su sinceridad engañosa para envolver a las incautas en su flamígera telaraña. Pues en realidad, su corazón y todo su cuerpo, sí lo empujaban a buscarla, pero para comérsela. Le tenía hambre, por ello sentía que la necesitaba.
-Pasa algo especial en este momento de mi vida, te has cruzado y quiero repetir esos momentos. Dame esa oportunidad.
Todas sus palabras, tal vez jugaban, a disfrazarse como una declaración sincera de amor. Desde luego, él sólo quería esa oportunidad para manducársela y punto.
-Luis Alonso…yo…este…mira…-vacilaba Carmen.

El rostro tímido y radiante de Carmencita reventaron las testosteronas de Lucho Poncho como manilla de cuetecillos su vientre insaciable. En ese mismo instante como loco tembloroso ofreció una suave caricia al cuello limpio de la insensata. Ella se retorció. Luego parsimoniosamente, con esa misma mano cariñosa, el terribilísimo de los espermatozoides, ascendió su bello rostro. Para luego descender y robarle brabucón beso.
Diez segundos duró el ósculo.
-¡Imbécil!-gritó Carmen.
Se dejó oír el sonido de una bofetada en toda una facultad. Las miradas murmuradoras del radio de influencia se dirigieron a Lucho Poncho, mientras a todo vuelo, Carmencilla caminaba histérica, perdiéndose entre las mareas de la multitud.
-Ya es mía-dijo feliz, el macho alfa a José José.
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1ª: A ver, a ver a ver, los que tanto pedían el relanzamiento de El Santo Pagano, comenten pues. No me hagan perder el tiempo por las puras.

martes, 6 de abril de 2010

UNA NOCHE INOLVIDABLE

Si el logro  más valioso que uno puede alcanzar en la vida es la felicidad, que a nadie le quepa la menor duda que el pasado viernes 19 de mayo Lenin Castillo y Enver Lavado  - hasta ese día dos  desconocidos en el ambiente futbolero chimbotano - gozaron e hicieron delirar a la fanaticada que se dio cita en las instalaciones del Polideportivo de Casuarinas en Nuevo Chimbote, con una demostración majestuosa de vergüenza deportiva, buen toque y goles fantásticos que los encumbró hasta la final del tradicional cuadrangular de fulbito entre periodistas.  

 Enver Lavado

jueves, 1 de abril de 2010

Maggie Colmenares: nuestra Sirena de abril


Tiene apenas 15 años, pero ya ha paseado su silueta por diferentes pasarelas, codeándose  incluso, con renombradas figuras del modelaje nacional. Nacida bajo el signo tauro, nuestra bella Sirena del mes de abril  empezó su carrera como modelo y anfitriona hace dos años y desde entonces - a pesar de su juventud - no ha dejado de trabajar, anfitrionando a reconocidas marca como: La Caja Municipal del Santa, Atlanta y Backus, entre otras.  Como toda chica de su edad,  disfruta de las noches de diversión con los amigos, el baile y la compañía de su enamorado.   A punto de terminar la secundaria, tiene entre sus metas estudiar Administración de Empresas y formar, luego, su propia Angencia de Modelaje. Coqueta, alegre, sencilla y soñadora, así es  Maggie Colmenares, nuestra bella Sirena de abril.
CONTACTO PARA MODELAR Y ANFITRIONAR: 943990099