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miércoles, 2 de mayo de 2018

Martyrium von Muqui: 1. La feria


Composición: "Hound of Tindalos" y "Muqui"

Me es imposible olvidar aquella tarde angustiosa en que una extraña mujer suiza me preguntó por un grimorio maldito cuyo nombre de sólo mencionarlo me sobrecoge el alma. Nuevo Chimbote, para sorpresa inefable organizaba una sus mejores ferias de libros, donde por única vez al año se me ofrecía un interesante festín literario sin necesidad de viajar a la capital. En esta ocasión me había obsesionado por aquellas historias de corte truculento; habiendo culminado ya las obras de Allan Poe, Lovecraft, Mary Shelley y Bram Stoker, necesitaba una nueva dosis de aquella emoción primigenia que ha forjado dioses y demonios para comprender la concepción del mundo y el universo, esa emoción que al desnudarla sigue siendo la más pura e infinita: el miedo. 

Sin embargo, para mí el miedo, sólo era divertimento, superficialmente me solía encaramar como un burdo espectador mientras caían los dientes de Berenice o perdía un ojo un gato negro, regocijándome con las atrocidades nigromantes de Joseph Curwen o con la indecible profanación de Herbert West, enloquecía emocionado con la ciencia perversa del Dr. Frankenstein, y qué decir del sanguinario Drácula o el Gusano Blanco. Todos me hicieron felices, creyendo insensato, bajo la comodidad de mi orbe, conocer el terror. Es como leer una receta de cocina sin probar el potaje, o como ver pornografía sin conocer la cópula. Mi miedo no era más que masturbación. Por eso, lejos del ejercicio de la ficción apelé a títulos terribilísimos como “La Gallina Negra”, “El Libro de San Cipriano” o “La Clavícula de Salomón”, que hacen referencia a los libros esotéricos más conocidos de la historia, escritos presuntamente por autores que han percibido el terror en carne propia. 


Aunque tenía pocas esperanzas de encontrar dichos libros en la novel feria, estaba entusiasmado de sólo preguntar. Un ánimo infantil alumbraba mis ojos cuando los libreros me miraban con desconcierto sin darme una sola pista. Sin perder la efusión me percaté que una mujer esmirriada, de rostro ario, anteojos circulares y vestimenta estrafalaria recorría las inmediaciones de la feria contiguamente conmigo, y si bien sólo ojeaba las portadas de los libros jamás preguntó por alguno. Intuí que yo había despertado cierto interés en ella, y no creí que fuera por lo guapo, sino por la extraña búsqueda que realizaba. Fue cuestión de tiempo para que se atreviera a romper su silencio cuando yo escudriñaba una maravillosa versión ilustrada de la Divina Comedia: “sin duda las mejores ilustraciones son de Priamo della Quercia”. Un español irregular puso en evidencia su procedencia europea aunque suficiente para iniciar una cháchara cargada de Tanatos. En los fragores de la tertulia me confesó que viajaba por el mundo coleccionando grimorios como parte de un pasatiempo extravagante que caracterizaba a su familia, y le sorprendía que yo preguntase por aquellos ejemplares, que según ella conocía desde niña y que no eran muy populares, salvo en ferias europeas especializadas. Me recomendó el Malleus Maleficarum que con suerte lo encontraría en una librería de Lima con excelentes ilustraciones y comentada en español. En Suiza se desempeña como bibliotecaria en la Biblioteca Central de Zurich, oficio que según cuenta han tenido sus abolengos desde que se custodiaban los libros en abadías por los monjes en el siglo XIII, posiblemente exageraba, pero su historia llena de libros no dejaba de ser interesante. No obstante, su incipiente elocuencia se cortó cuando le pregunté “¿qué buscas tú?, seguro lo tengo.” Una ansiedad enigmática se dibujaba en ese rostro consumido y sombrío antes de responder con grotesco frenesí:

-¡Imposible! Pero acontecimientos recientes evidencian que lo que busco se encuentra cerca, no quiero que más personas se enteren de esto innecesariamente.
-¿Innecesariamente?
-Hay libros esotéricos que la historia no pudo evitar su relativa difusión, los que buscas, por ejemplo; pero hay otros, que han logrado permanecer custodiados en el anonimato, gracias a organizaciones, o familias como la mía… ¿A qué te dedicas?
-Pues trabajo.
-¿De qué?
-Dicto clases matemáticas en algunas universidades.
-¿Buscas algún conjuro relacionado con los números? – Sonrió sarcástica.
-Posiblemente, alguno pitagórico.

No era ingenua, a través de aquellas burdas inquisiciones quería hallar indicios de confianza, pues parece que nunca le confesaría a un comunicador su misteriosa búsqueda, o a alguien que tenga oficios parecidos, ni tampoco a un escritor o escribidor, que se encargaría de exagerar con ánimo portentoso a través de una ficción sus raras revelaciones. Desde luego, yo soy un escribidor solitario, pero nunca he publicado nada, apenas en una revista local de un amigo bien intencionado. Sin embargo, se desplegó en un asedio interminable de preguntas del que nada obtuvo. Con sutileza quería capturar una confesión, pero no dije una sola palabra, negué sobriamente cualquier vínculo de interés por la creación literaria. Ella trataba de hacerme creer que le interesaban las personas con tales dotes y que era una lástima que el primer individuo que conocía en Chimbote tenga la pluma estéril. Mentí una y otra vez, porque no me importaba presumir -si se podría decir así- mi incipiente afinidad por la escritura sino conocer el secreto que estaba seguro me revelaría. Y pese a que me daba fingidas señales de que sólo podía contar con alguien de tales cualidades hice un ademán de abatimiento sintiendo haberla decepcionado. Ese pecado fue mi condena. Nunca olvidaré que hay ocasiones en que la curiosidad puede ser el peor enemigo del hombre.

-Se llama “Martyrium von Muqui”, ¿sabes algo?

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Matyrium von Muqui: 2. La búsqueda terrible

3 comentarios:

  1. Buscando la historia de la famosísima causa de Vinzos, me topo con estas interesantes narraciones de espíritu notoriamente porteño. Qué alegría me da ver que uno de mis exalumnos raimondinos es el artífice (o uno de ellos) de tan interesante blog. Juan Antonio, te felicito por la contribución que haces a nuestro puerto querido. Ojalá, muy pronto vea publicados en un libro tus interesantes artículos. Un abrazo de tu profesor y amigo Javier Barreno. Estamos en contacto.

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    1. Muchas gracias profesor, esta idea nació con mucho entusiasmo, allá por el año 2009. La producción bloggera ha disminuido debido a las diferentes responsabilidades que asumimos en nuestro desarrollo profesional; sin embargo, siempre me doy un tiempo para publicar alguna narrativa. Me da mucho gusto saber de usted, ya que con su método de enseñanza motivó mi gusto por la literatura. Gracias por sus buenos deseos, espero no decepcionarlo. Un caluroso abrazo.

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  2. Melina Perez19 de junio de 2018, 20:34
    Que emocionante de principio a fin , la verdad parece que si lo has vivido por la forma como utilizas los motivos . Te felicito , esta muy interesante y escalofriante , digno para una película de terror.

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