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miércoles, 2 de noviembre de 2011

Vox Pópuli: WELCOME TO PACOLANDIA

La voz de nuestros seguidores!!!

Por Israel Romero Álamo


Vamos aclarando el panorama, él no está para crucigramas ni nosotros, los neochimbotanos, para masoquistas. Hoy en mi recorrido habitual por la avenida Pacífico hacia la universidad, me he tomado el trabajo de contar la aparición del nombre y la cara de nuestro alcalde, Francisco Gasco, desde la Plaza Mayor hacia mi destino y he logrado captar 6 veces su nombre y 5 su rostro.

Entre tanta invasión gráfica me puse a pensar el porqué del interés del señor alcalde por mostrarse o por creernos desmemoriados para no saber quién es y cómo se llama, o quizás por su afán de taladrarnos en el cerebro su foto para no olvidar que es él quien hace las obras, que es él el que después de muchos intentos es ahora alcalde y que es él, nuestro… “alcalde amigo”. ¿Son acaso su altísimo egocentrismo o su bajísima autoestima las causas de tan patética muestra? Bueno, no pensemos tan mal, de repente su confundido staff de asesores le ha dicho que eso es normal, que eso está bien. No hay derecho.

La mala costumbre de pintar paredes y aprovechar el espacio público para restregarnos su presencia como si estuviéramos en plena campaña proselitista ha pasado a formar parte de lo rutinario, ver en los medios virtuales (en teoría representación de toda una ciudad) su nombre y rostro, como si él fuese un patrimonio de Nuevo Chimbote o peor aún, nuestro Rey, resulta de pésimo gusto, origina una suerte de sensación basada en el agradecimiento que “debemos” tenerle al señor alcalde por ser nuestra máxima autoridad y que por él somos o seremos un distrito “moderno” ¿Acaso pensará que nos está haciendo un favor? ¿Acaso cree que debemos rendirle pleitesía? Pues señor alcalde, a los más de ciento cincuenta mil neochimbotanos que somos nos importa bastante poco cuál es su nombre, cuál es su cara, cuáles son sus cualidades y qué es lo que hace. Lo que nos importa es vivir tranquilos, seguros y recibiendo los servicios que por derecho merecemos, no viendo su rostro durante el recorrido diario del colectivo como si la ciudad fuese suya y nosotros sus servidores, si no lo sabe aún, es al revés.

Ahora camino unas cuadras de regreso y me topo con un puesto comercial que ofrece un turrón octubrero llamado ridículamente “Paquito” y mi indignación y temor se entremezclan pensando que ya se acerca la navidad sin saber con qué nueva cosa nos saldrá, sin saber si al final de su gestión encontraremos una estatua erigida al centro del “ascensorado” puente de Villa María con una escritura inmensa que diga “Welcome to Pacolandia”.

Si va a sembrar un árbol, hágalo de madrugada.

1 comentario:

  1. ¿Acaso pensará que nos está haciendo un favor? siempre he pensado que las autoridades piensan que es su dinero el que usan para las obras, por eso tanta propaganda como para agradecerles ¿de que?, ¿acaso no es su chamba?, para eso han sido elegidos para que administren no para que hagan propio la obra por la cual se les remunera cada mes por su administracion, muy deacuerdo con el post! :D por que asi es :D.

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