Luego de haber marcado un hito en su carrera artística con la exposición de obras "A la Sombra del Acero", su entusiasmo marino lo empujó a recorrer otras costas del país que amplíen las fronteras de su mundo creativo, yendo a parar a la Reserva Natural de Paracas, cuya mitología popular terminó por marcar la característica de este nuevo periodo donde la transparencia de las olas y la energía dinámica de los personajes en sus entornos dramáticos son el tratamiento magistral de su obra: Olas de Misterio.
¿Por qué Paracas, y por qué no otros puertos?
Fue un viaje circunstancial. Una noche estábamos haciendo bohemia con un grupo de pintores y tomamos como tema Paracas. Hablamos de su bahía y su cordillera prehistórica que terminaba en el mar, llena de fósiles de animales extintos y además de leyendas de los lugareños. (…) una amiga, pintora nos propuso viajar durante la noche a Paracas, para amanecer en la bahía, y tuve el placer de recibir el amanecer del día siguiente recostado en la arena de Lagunilla. Motivado tuve varias visiones de temas, que luego se tradujeron en la serie Olas de Misterio, que es una serie que de alguna manera traduce en imágenes historias contadas por los pescadores del lugar.

